lunes, 31 de octubre de 2011

Francisca Pulgar en La Central

En la Biblioteca Central, siempre nos gusta mirar hacia otros lugares para ver que es lo que se está haciendo en nuestro campo, y tratar de renovarnos con aires diferentes.

Este año, para cerrar las actividades que teníamos preparadas para celebrar el Día de la Biblioteca, contamos con la presencia de Francisca Pulgar, compañera del Servicio de Bibliotecas del Gobierno Vasco, donde coordina la gestión de la Red de Lectura Pública de Euskadi.



Francisca vino a contarnos los proyectos que lleva emprendiendo en lo que a lectura pública se refiere desde el Gobierno Vasco, porque para ella "biblioteca es evolución, tecnologías, profesionales y cambio".

Sobre las tecnologías Francisca dice que si en algún sector han tenido impacto, ha sido en el nuestro, destacando el préstamo en red como el gran cambio, siendo además el servicio más valorado por el usuario.

Desde 2008 desde el Gobierno Vasco se trabaja también por la interculturalidad, donde la biblioteca se proyecta como un lugar de encuentro, a través del subprograma "Paisajes del mundo" en el que cada biblioteca se convierte por unos días en un país concreto sobre el que conocer toda su cultura.

Pero sin duda, el gran proyecto que Francisca y su equipo emprenden desde el Gobierno Vasco es un completo Plan de Formación en Competencias Digitales a los profesionales de la red. Este plan lo iniciaron en 2009 y finaliza en 2011, y se encuentra dentro del PESI (Plan Euskadi en la Sociedad de la Información).

Este plan de formación se fundamenta en que el mundo 2.0 exige una actitud, actitud de que el usuario puede saber tanto como tu, una actitud basada en la "escucha activa". Es por eso, que este plan de formación se centra reforzar las siguientes actitudes:
  • Familiarización con el uso de nuevas tecnologías.
  • Conocer herramientas y aplicaciones de la web social.
  • Participar en la actitud 2.0 (crear red como persona y como profesional).
  • Conocer las necesidades de las redes sociales.
Así, las Bibliotecas Públicas han saltado a Internet difundiendo y creando información, creando redes sociales con sus usuarios y comunicándose con otros profesionales.

Uno de los frutos más interesantes de ese plan de formación es el Liburutegiak, una plataforma corporativa de los blogs de las bibliotecas de Euskadi donde aparecen sindicados todos sus contenidos.



Pero Francisca no solo nos hablo de lo que ya esta en marcha, sino que también tuvimos la oportunidad de conocer cuales son sus proyectos de futuro. Entre estos destaca un Plan de Fomento de la Lectura implicando al sector educativo en el mismo e incidiendo en la lectura digital, y con proyecto elaborado por la Fundación Germán Sanchez Ruiperez.

También se pretende seguir alimentando el Liburuklik, la Biblioteca Digital Vasca en la que cada biblioteca puede ir colgando sus colecciones digitales periódicamente.

Y por delante, dos de los grandes retos que tenemos todos en la actualidad:
  • El ebook donde, para Francisca, el gran problema está en las plataformas. Las editoriales tienen demasiado miedo a la piratería, y en su opinión se están equivocando y van a perder la batalla frente a gigantes como Amazon, que va a empezar a cerrar acuerdos directos con autores. Los bibliotecarios también estamos un poco perdidos. Hacemos colecciones, pero con el libro electrónico eso desaparece. El reto está servido.
  • La biblioteca móvil, o lo que es lo mismo, ofrecer servicios a través del teléfono móvil.
En cualquier caso para Francisca Pulgar las claves para afrontar este futuro incierto están claras:

- Servicios en la nube.
- Trabajar con redes locales, trabajar en red.
- Identificación con la comunidad. Tenemos que hacernos más visibles, y que el usuario piense que la biblioteca es un servicio suyo.
- Ilusión y/o pasión ante los cambios y formación, porque esta es una profesión en constante cambio.

Un verdadero placer contar con esta inyección de energía.

¡Gracias!

jueves, 27 de octubre de 2011

Kenny Ruiz: El cazador de rayos

El pasado 20 de octubre, tuvimos la inmensa suerte y el enorme placer de contar en nuestra reunión regular del Club de Lectura de Cómics de la BCC con Kenny Ruiz, joven autor de El Cazador de Rayos, obra que hemos estado leyendo durante las últimas tres semanas, en el formato del volumen integral que editó la editorial Dolmen en 2008, aunque originalmente la obra se publicó en 3 volúmenes entre los años 2003 y 2006, alternativamente en Francia y en España.
Kenny se encargó del guión, del dibujo y del color en los dos primeros volúmenes pero para el tercero contó con la colaboración de Mazi, otro joven dibujante granadino, que ayudó a Kenny con los escenarios y con el que colabora habitualmente en otros proyectos. El autor confesó que la versión integral del cómic que hemos leído le gusta mucho más que la que se publicó en volúmenes, pues un único tomo permite ofrecer al lector una visión total de la obra sin tener que esperar un año entre la edición de un volumen y otro, algo que resulta un tanto desesperante cuando ya has quedado enganchado a la historia desde el primer volumen.
Kenny comenzó contándonos cómo habían sido sus inicios, allá por el año 2001, como joven creador de cómics. Su experiencia durante el Festival Internacional de Cómics de Angoulême (Francia), un año después, cuando no era más que un chaval, tratando de que algún editor se fijara en sus bocetos. Después de varios intentos frustrados, finalmente, una pequeña editorial francesa (Paquet) apostó por él y publicó el primer volumen de El Cazador de Rayos (Le Chasseur d'Éclairs, en francés) en junio de 2003. Contra todo pronóstico, pues se trataba de una obra a medio camino entre el manga y el cómic europeo, se convirtió en un tebeo de éxito que vendió miles de ejemplares en el país vecino. Con este éxito se rompió la muralla infranqueable hacia Francia con la que los creadores de cómics españoles más jóvenes se habían topado durante años y fue, a partir de la publicación de este cómic, cuando una decena de autores comenzaron a publicar allí. En palabras del propio Kenny, ésta es su obra más personal y de la que se siente más cercano, a pesar de tener tintes de ciencia ficción, aventura y drama postapocalíptico.
También nos contó que en la actualidad reside en Madrid, aunque es alicantino de nacimiento (Alicante, 1980) y granadino de adopción. Durante su periplo vital se mudó un tiempo a Barcelona, ciudad en la que asistió a clases en la conocida Escuela de Cómic Joso, donde desarrolló su técnica y gestó lo que sería el germen de El Cazador de Rayos. Fue precisamente esta ciudad la que le inspiró su siguiente trabajo: Barcelona (Dolmen, 2004). Curiosamente, no se trata de una obra autobiográfica, aunque nos pueda parecer lo contrario, ya que Cyan, la chica granadina protagonista, comparte alguna que otra característica con el propio Kenny, pues se traslada a la ciudad condal para empezar desde cero, intentando encontrar una oportunidad laboral que le permita vivir su sueño, al tiempo que trata de no perderse en la maraña de una gran ciudad atestada de personas en la que, paradójicamente, pesa mucho la soledad.
Pudimos aprender un poco sobre los entresijos del mundo editorial del cómic. Kenny nos contó, por ejemplo, que en Francia el mercado está supeditado al formato de la bande dessinée (abreviado, BD), un tipo de formato para historietas gráficas publicadas por editoriales francesas y belgas que tiene unas dimensiones fijas (46 páginas) y unas características determinadas. Fue precisamente este formato al que Kenny tuvo que adaptar su primer Cazador de Rayos para que encajara en la tradición de la historieta francesa, fuertemente arraigada en Francia y Bélgica desde hace varias décadas.
Kenny nos dio una pequeña clase didáctica sobre la construcción y composición de una página. Nos explicó lo que significa el tiempo leído y el tiempo transcurrido, y la forma de plasmarlo en viñetas. Esta concepción del “tiempo” implica que, en ocasiones, el creador de cómics tenga que sacrificar espacio (dibujo) para ceñirse a la historia (guión) a fin de no dispersarse y confundir al lector.
Conocimos el proceso creativo del cómic que hemos leído y, sobre todo, la construcción de los personajes que aparecen en El Cazador de Rayos, algo que resulta muy interesante explicado por el propio creador. Es, precisamente, el gran número de personajes que gravitan alrededor de Kaín, una de las singularidades de este tebeo. Kenny ideó sus personajes atendiendo al juego de los opuestos, así si un personaje tiene un nombre que evoca algo malo o negativo (por ejemplo Kaín, el protagonista, o Akiles, que tiene nombre de forzudo legendario pero que, no haciendo honor a su nombre, es abatido a la primera de cambio) le dota de un sentido positivo. O por ejemplo Yuvia, la hija ciega de Kaín, un personaje cargado de una tremenda fuerza simbólica que representa la esperanza en un mundo totalmente desolado donde llueve permanentemente y no parece haber lugar para tener un mínimo de ilusión o confianza en las generaciones venideras. Otros personajes interesantes que aparecen en la obra son: Cáncer, un guerrero silencioso y enigmático cuyo rostro aparece desfigurado por una gran cicatriz; Otto, un entusiasta fotógrafo que capta instantáneas entre las ruinas sin saber si algún día podrá revelar sus negativos; o el enigmático Gabriel, antagonista de Kaín, firme opositor al culto de la religión creada en torno al cazador de la luz y obsesionado con rescatar de los escombros la grandeza perdida.

A lo largo de su intervención, y ante la pregunta de Alberto -uno de nuestros compañeros en el Club de Lectura-, Kenny nos habló de la lucha interna que existe entre el Kenny dibujante y el Kenny guionista, y el difícil equilibrio que provoca este enfrentamiento. Kenny contestó que si fuera cuestión de vida o muerte y tuviera que elegir entre una de las dos facetas: dibujante o guionista, no tendría más remedio que ser guionista, algo que nos sorprendió a todos bastante, pues en El Cazador de Rayos, demuestra ser un excelente dibujante con una destreza absoluta con el color. De hecho, durante la sesión, Rafa, -otro de nuestros compañeros- manifestó que le encantaba el color que Kenny había utilizado a lo largo de toda la obra. Éste nos contó que el uso del color en el cómic estaba cargado de simbolismo y que había utilizado esta gama cromática, apoyada en los tonos grises, para recrear el ambiente de oscuridad que embarga toda la historia (recordemos que llueve a lo largo de toda la obra). Sólo se había permitido una concesión al color cálido en el pelo rubio de Yuvia, personaje que aparece al comienzo y al final del cómic pero que nunca llega a involucrarse en la trama, a pesar de estar siempre presente en ella.
Actualmente Kenny ha publicado dos volúmenes del manga Dos espadas (Glènat, 2010) y espera que el tercer volumen esté listo en algo más de un año. También compagina proyectos artísticos más personales con otros profesionales como ilustrador, es por esto que está trabajando en el dibujo de Capitán Nemo para una editorial francesa. También ha trabajado como dibujante profesional para Disney a través del estudio de Salvador Simón.
Además de El Cazador de Rayos o Barcelona, Kenny Ruiz publicó en 2001 la serie erótica El libro de las Tentaciones en la revista "Wet Comix" de MegaMultimedia y Crónicas de Mesene: Periplo #5 para Dude Comics. En 2006 y 2007 realizó también varias historietas cortas para Los Reyes Elfos, la serie de Víctor Santos, y para la obra colectiva "Bull-Damn City" donde el propio Víctor Santos es el protagonista.
Para finalizar nos quedamos con una reflexión que el propio Kenny hizo durante la velada: “El Cazador de Rayos es la confirmación de que un sueño que un chaval cualquiera tuvo un día puede cumplirse”.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Mesa Redonda sobre Bibliotecas Públicas de Cantabria

El pasado 25 de octubre, celebramos en la Biblioteca Central una Mesa Redonda sobre Bibliotecas Públicas en la que participaron algunos de los profesionales más importantes de la región. No es muy habitual que los bibliotecarios de Cantabria nos juntemos para hablar de nuestras cosas, por lo que la ocasión estaba llena de alegría y afectos por los reencuentros entre compañeros.

En la mesa se trato de contar con la presencia de bibliotecarios de diversos puntos de la región, contando para ello con Pilar González de la Biblioteca Municipal de Mazcuerras, Ana Ara de la Biblioteca Municipal de Los Corrales de Buelna, María Díez de la Biblioteca Municipal de San Vicente de la Barquera, Ana Colsa, Biblioteca Municipal de El Astillero, y Rafael Palacio de la Biblioteca Municipal de Santoña. Moderando la mesa contamos con la participación de Pablo Susinos, director de la Biblioteca Municipal de Santander.



En primer lugar subió a la palestra la incombustible Pilar González, responsable de la Biblioteca Municipal de Mazcuerras además de las actividades culturales que se realizan en el municipio.

La labor que Pilar hace en su municipio, cobra mayor importancia si tenemos en cuenta que este se trata de un municipio rural, pequeño y con poca oferta cultural. Toda la actividad pivota sobre la biblioteca, y sobre las locuras que a Pilar se le van ocurriendo, para servir a sus vecinos de la forma mas útil y provechosa. Pilar trabaja con los mayores ("sus mujeres" del club de lectura como ella dice), y con los pequeños, a los que dedica especial atención, iniciándoles a acercarse a la lectura de una forma relajada y buscando la creatividad de los niñ@s.

Especialmente revelador es su "aquí venís a ser felices" que es lo que Pilar les dice a los niñ@s que acuden a la biblioteca a asistir a sus talleres, y es que Pilar hace especial hincapié en hacer un esfuerzo por "sacar a los niñ@s de los grandes centros comerciales y llevarlos a la biblioteca".

En segundo lugar Ana Ara de la Biblioteca de Los Corrales de Buelna nos habló del pasado, el presente y el futuro de la biblioteca de la que es responsable. Con unos inicios bastante desoladores ("nos obliga la ley" palabras que tuvo que escuchar a la entrega de llaves del edificio en el que estaba la biblioteca), pero con gran ilusión y ganas de servir los habitantes de su municipio, fue sacando poco a poco la biblioteca adelante.

Un día llevaba unos cojines de su casa para decorar la biblioteca, más adelante consiguió que los vendedores de libros hablaran directamente con ella y no con su concejal, luego llego el teléfono, la gestión directa del presupuesto de la biblioteca, etc. Y poco a poco la biblioteca de Los Corrales de Buelna se fue convirtiendo en lo que es hoy: una biblioteca reconocida a nivel nacional, por los numerosos premios María Moliner que gana todos los años, y sobre todo, un servicio valorado y respectado por los corraliegos.

En tercer lugar Rafael Palacio nos habló de su labor en la gestión de la Casa de Cultura de Santoña, donde se encuentra la Biblioteca Municipal de Santoña. El caso de la biblioteca de Santoña resulta un tanto decimononico. Según él nos cuenta, al visitar esa biblioteca parece como si nos trasladásemos a pleno siglo XIX, donde el silencio sepulcral, los estudiantes con sus apuntes y las perfectas estanterías de roble americano forrando su pequeña sala, son la tónica general en la biblioteca.

Pero afortunadamente, al encontrarse en el edificio de la Casa de Cultura la biblioteca puede salirse de esas paredes y realizar diversas actividades de animación en otros espacios. De ahí, que puedan realizar los tradicionales talleres de marcapáginas, cuentacuentos, etc.

En cuarto lugar nos habló de su biblioteca María Diéz de la Biblioteca Municipal de San Vicente de la Barquera. María lleva poquito tiempo al frente de esta biblioteca en comparación con el resto de compañeros de la mesa, pero la frescura y la ilusión son sus principales cualidades.

El principal handicap de esta biblioteca es su ubicación. En un lugar privilegiado del casco antiguo de la villa marinera, resulta de acceso bastante incomodo por no encontrarse a pie de la zona urbana. Pero a pesar de eso María ha conseguido que la biblioteca de San Vicente de la Barquera esté llena de vida.

Como la de Mazcuerras, su biblioteca es una biblioteca ruidosa, y con Pilar emprendió el proyecto de las Rutas Literarias por Cantabria, el cuál está resultando muy gratificante para todas las bibliotecas participantes.

Y por último una de nuestras bibliotecarias más reconocidas, Ana Colsa de la Biblioteca Municipal de El Astillero. A Ana le encanta su trabajo, y prueba de ello es el hecho de que la biblioteca de El Astillero sea una de las bibliotecas más activas e innovadoras de la región.

Para Ana, "los bibliotecarios somos de otra pasta. No somos un trabajador al uso, porque hacemos de más de lo podemos" y eso ella lo sabe muy bien. Empezó en la biblioteca casi desde cero, y hoy sigue esforzándose como el primer día, por ser de utilidad para su comunidad, y para que la biblioteca tenga un sentido.

Pero además nos plantea una serie de reflexiones que no está mal que nos hagamos, y es que Ana teme que nos estemos convirtiendo en "monos de feria" a tenor de la quizás excesiva especialización en las actividades de animación a la lectura, con los talleres, cuentacuentos, títeres...

Una vez terminada la reflexión de cada participante, hubo tiempo para el debate y el intercambio de ideas entre la mesa y los asistentes.

La tónica general del debate giro en torno a la incertidumbre de este tiempo en el que usuarios y su modo de acceso a la información están cambiando radicalmente.

Frente a una sociedad que va más rápido que los cambios que podemos asumir en nuestras bibliotecas, los bibliotecarios parece que necesitamos sentarnos a pensar qué es lo que hacemos y sobre todo cómo lo hacemos. Lo único que está claro es que hay que hacer algo, pero sobre todo, queremos hacer algo, y es que la vocación de servicio es una constante en los cinco profesionales que estuvieron este día en La Central.

Ojala tengamos pronto una nueva oportunidad para seguir reflexionando y avanzando juntos.

¡Un placer!